martes

El Blues del desaparecido

"Si te rodeas de oscuridad, terminaras siendo consumido por ella"
...eso fue lo que me dijeron un día, mientras tomaba un trago y buscaba respuestas en el fondo del vaso, afirmado de la barra de un local, que no conocía y no llegue a conocer, ni siquiera se como llegue ese monumento de la desaparición. Extrañamente no recuerdo el recorrido, no porque llegara ebrio, sino que algo me llevo ahí, como una cadena que se usa en la noche sin luna para no perderse. Sin que me lo propusiera, la fortuna no tenia juegos reservados sino que me tenia un pequeño espectáculo, algo grotesco para el infante y solo común para el bohemio verdadero, ese hombre que dejo su alma empeñada en una cama ajena.

Viendo como llovía y sintiendo el agua correr por mi cabeza, tome conciencia de que la vida tenia muchas cosas que decirme aun, como el padre que regaña a su niño mientras que este piensa en otra cosa, para hacer mas ameno ese momento. Note que ni siquiera me había dado el tiempo de escuchar este ultimo tiempo.

Aquellas palabras me trajeron de vuelta a la realidad, el hombre de la harmónica, con su blues familiar seguía tocando como hipnotizado por el flujo de las notas y parecía no ser humano, no se le veía respirar ni sonreír, siquiera tenia tiempo para hacer algo mas que tocar esa amante de metal para mantener su calidez y su bella voz. Solo entonces comprendi que algo había en mi, algo en mi cabeza se había perdido y la llave, que se había extraviado entre esos rincones del puerto, había ido a encontrarla en aquel lugar. Una sombría presencia fue acercándose a mi y con pequeños gestos revelo mi secreto, ese yo que deje atrás. Se dio el tiempo de tomar la delantera y dejarme postrado en una silla sin ánimos de seguir fumando, para luego tomar el cigarrillo y seguir su ritual de forma constante.

Mareado, confundido, aun tenia mucho que hacer y no podía tomar siquiera la iniciativa de ponerme de pie, sentí que aquella luz era tan tenue que mi ojos se movian perdidos en la frescura de la noche, aquel aire turbio penetro en mi pecho como si fuera una sinfonía romántica.

Esas palabras tenían razón y así ocurrió, pero no fue lo que esperaba, aquella mujer al pronunciar esa frase abrió un capitulo de mi vida, que el editor del universo había dejado como borrador, y tomando en cuenta lo sucedido vi que aquella oscuridad me consumía, pero me permuta ver la luz con mas claridad, y dio un sentido un giro nuevo a lo que llamo el milagro de la vida.

Tome el vaso y bebí el manhatan como si fuera el primero de muchos, y así fue, la joven que me hablaba seguía invitándome a beber, como buscando una respuesta en mi embriaguez. Cuando tome las riendas denuevo vi que me encontraba en un lugar nuevo, con un amor de una noche, que logro hacerme comprender lo que mis idolos de tv, mis heros de novelas y mis mujeres doradas jamas hicieron, tomo mi pesar y lo volvio un flujo de fuerza. No besos, no sexo, nada para pasar el momento sino que un cigarrilo, esa maldita costumbre que me consume, me ofrecio para tranquilizar mis sentidos extasiados, reemplazo esas caricias que alguna vez añore de una amante, que hicieron una vez de mi un buen hombre por aquel néctar mortal y susurrandome al oido menciono "Dios es amor, amar es para el cobarde que no cree en si mismo"

Noche, solo noche...

Lamento que asi como no recordaba la forma en que llegue, desperte luego en mi cama sin saber como volver aquel paraiso de los pobres diablos, con esa musa de la locura, para acariciar sus piel descuidada y su cabello despeinado. Clavo un puñal en mi pecho, despertandome de mi letargo soñador y enseñandome a aceptar que cada hombre pesa por sus actos, y ese peso se lleva con orgullo..."Vuelve a ti, una mascara buena, sigue siendo una mascara"

El camino del exceso lleva al palacio de la sabiduría.

William Blake