domingo
Como caida del cielo.
La muy maldita me abrazo al instante,
sabia que no la esperaba.
Me despeino por completo al tirar de mi cabello
mientras se columpiaba sin tregua,
se apoyo sobre mis hombros riendo entre dientes y
se sentó sobre mi equipaje jactándose de su poco peso,
sabiendo que con cada segundo se me hacia mas pesado
el camino a casa.
Reía a carcajadas mientras me acariciaba las rodillas
con esas frías manos que antes adoraba,
y me besaba los pies
con esos labios in(f)vernales que fueron mi delirio,
burlándose desvergonzadamente
de mis zapatos rotos.
Aun ahora se ríe desde la calle
y grita por mi ventana,
sabiendo que no hay peor venganza
que la de una vieja amante.
sabia que no la esperaba.
Me despeino por completo al tirar de mi cabello
mientras se columpiaba sin tregua,
se apoyo sobre mis hombros riendo entre dientes y
se sentó sobre mi equipaje jactándose de su poco peso,
sabiendo que con cada segundo se me hacia mas pesado
el camino a casa.
Reía a carcajadas mientras me acariciaba las rodillas
con esas frías manos que antes adoraba,
y me besaba los pies
con esos labios in(f)vernales que fueron mi delirio,
burlándose desvergonzadamente
de mis zapatos rotos.
Aun ahora se ríe desde la calle
y grita por mi ventana,
sabiendo que no hay peor venganza
que la de una vieja amante.
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